sábado, 20 de mayo de 2017

SOLO EN TI MI DIOS


Sobre mis espaldas siento un cansancio,

y que al llegar a casa me siento morir,

el día fue malo, fue malo el negocio,

pero por mis hijos tengo que seguir.

 

La vida es muy ingrata y hay que temerla,

pues hay días que te llenan de felicidad,

pero cada momento tienes que buscarla,

porque es sueño de un día o de una eternidad.

 

Yo miro a los ojos de mis pequeñuelos,

cuando alborotados se vienen a mí,

y sin tener nada dentro de los bolsillos,

les abrazo muy fuerte y pienso en ti.

 

Solo en ti mi Dios grande y poderoso,

tú que ves mi angustia y mi soledad,

eres tan divino, eres tan generoso,

que solo en ti encuentro la felicidad.

 

Por eso te pido que nunca me olvides,

que me lleves siempre a la prosperidad,

te encargo a mis hijos, en tus manos lo tienes,

dame paz, consuelo, dame la felicidad.

 

Hoy a ti he venido de nuevo a pedirte,

que mis penas lo ahogues en esa profundidad,

mis hijos son mis luceros y no puedo mentirte,

por ellos yo lucho buscando  su felicidad.

 


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