que no logro entender, cada mañana,
la falta que me haces día tras día,
y el dolor que me causa tu distancia.
pido al Señor que te bendiga siempre;
aunque el silencio me diga que estás lejos,
te quiero a cada instante, aunque no te nombre.
en que tu cuerpo tímido se junta al mío;
pero no es así, y mi triste sufrimiento,
se desvanece cuál hoja al llegar el estío.
y la muerte despiadada me busca cada día;
me haces mucha falta y busco tu mirada,
para que llene mi corazón de fe y alegría.
por eso es lastimero mi canto y mi tristeza;
te necesito cada tarde, cada noche, cada día,
para vivir nuestro amor con plena certeza.
y si aun con tu silencio quieres destrozar mi vida,
quiero decirte que hay noches en que sin ti muero,
y que hay días en que sangra todavía mi herida.
que, cual tormenta, arrase con todo mi sufrimiento;
pero no pienses nunca que todo está perdido,
te necesito aún para renovar nuestro juramento.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario