lunes, 8 de mayo de 2017

DOMINGO DE AMOR


Y sin darme cuenta quien era la que allí venia
una madre triste, llorosa y sombría
que entre sus brazos una hija tenía
el llanto apenas en la noche se oía.

            Yo sin reconocerte enrumbe mis pasos
pero el corazón mío muy fuerte latía
entonces me dije - ¿de nuevo fracasos?
comprendí entonces que por ti sufría

            Yo al día siguiente ya sin contenerme
tocaba tu puerta esperando verte
y fue una alegría que tú al hablarme
después de tanto tiempo yo quise tenerte

            Tu misma sonrisa y tú mismo encanto
entibio mi alma de tanto sufrir
no habitó el odio que era el gran miedo,
todo era alegría, yo quise morir.

            Fue un domingo entonces,
que se abrió la puerta,
y sin tener temor estuve a tu lado,
mirando a tus ojos con la mente incierta.

            Después de palabras y risas forzadas,
llegó la tristeza a ensanchar tu rostro,
te mire a los ojos y vi que tus lágrimas,
enjugaban tu rostro sin pensar en el otro.

            Y entre palabras cortas pudiste decirme,
que Dios así lo quiso para nuestras vidas,
llego la noche y tuve que irme,
robándote un beso y sangrando la herida.

            No llores mi niña, mi amor, mi ternura,
no mires a nadie en busca de amor,
tu alma serena, cariñosa y pura,
la llevo  muy dentro, que grande dolor.

            Nací para amarte con distinta suerte,
viví tras tus pasos y no te pude hallar,
hoy solo y triste pensando en la muerte,
le digo al Divino; Señor, con  ella quiero estar.

            Pero que ha sucedido, si cuando te llamo,
me dices con pena, déjame vivir sola con este dolor,
entonces comprendo lo mucho que te amo,
morir a tu lado prefiero mi amor.


No hay comentarios.: