lunes, 8 de mayo de 2017

A TÍ LUCÍA


Fría como todas las mañanas de invierno,
me despierto y pienso en Dios,
le doy las gracias al señor, al Dios eterno,
por la nueva mañana que trajo la luz

Pero no es igual cada mañana,
hay mañanas tristes que desespera al alma
y hay penas que viven como una hermana
unidas a ti quitándote la calma.

Hay dolores ajenos que al despertar
llegan a tu mente con fina tristeza
pero que vas hacer tú, si no le puedas dar
ni una caricia y tu alma se llena de pereza.

Quizás no debí decirlo lo mucho que te amaba
que he sufrido tanto, tanto por tu amor,
pero sin saber lo que yo tocaba,
tu rostro con pena yo hice una flor

Entre la aspereza que en mí había
oí de tus labios que no eras feliz,
encontré la dicha, el amor de Lucia
encontré de muevo mi pesada cruz.

La fe que me diste la tengo aún viva,
los besos de un día, tu rostro lucia
voy dando alegría y amor a la vida

voy pensando en ella, en mi amor Lucia.

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