AQUEL AMOR PERDIDO
Llegaste
una tarde de domingo, sonriendo
trayendo
entre tus manos no sé qué,
te
miré y te dije : - me sigues amando –
¿qué
fue de lo nuestro, de nuestro amor?
Te
entregué un beso apenas llegaste,
y
tus manos juntas las envolví en las mías,
tú nunca me amaste y de mi te burlaste,
tú
acabaste todo, también mis alegrías.
Sonriendo
apenas tú me interrogaste,
¿qué
fue de tu vida, verdad te casaste?
que
dejaste todo lo que tu formaste,
y
olvidaste un día que tú me amaste.
Nunca
le he olvidado, acudí a decirte,
presente
vives tú metida en mi pecho,
y
he querido ahora por amor pedirte,
que
perdones todo lo que yo he hecho.
Cuando
más te amé, tú no comprendiste,
y
te fuiste tan lejos donde no te encontrara,
pensé
entonces que mi amor ya lo perdiste
y
que encontraste abrigo en otra morada.
Por
eso hoy quiero que tú me entiendas,
que
olvides todo lo que ha sucedido,
que
juntemos de nuevo las penas perdidas,
de
tiempos pasados de aquel amor perdido.
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