Llegas
mujer trayendo en tu sonrisa,
la
mirada tierna, pura y sincera,
me
dices que es muy temprano que dijera
la
buena nueva del miércoles de ceniza.
Salimos
distraídos sin pensarlo,
mirando
la mañana presurosa,
que
hermoso es el jardín con esas rosas.
me
dices después de arrancarlo.
Y
envuelto entre el paraje solitario,
mirando
las gaviotas de la tarde,
te
miro y en tus ojos arde,
el
amor, la pasión y el martirio.
Pecado
es amarse de esta manera,
pecado
porque tú y yo lo hemos querido,
mi
corazón hoy a ti te ha elegido,
para
que le abrigues hasta que el muera.
Pero
qué dirán si llegan a descubrirlo,
hecho
jirones nuestro amor se marcharía,
pero
pidiendo perdón a Dios te amaría,
porque
amarte a ti fue mi delirio.

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