Muy de
mañana nace el sol y lentamente,
camino por
el barrio y siento algo diferente,
recuerdos del ayer y llegan a mi mente,
esos años de amor y hoy estás ausente.
Sus calles polvorientas del verano pasado,
flamea con el viento mis sueños perdidos,
tú ya no estás, ya todo está cambiado,
pues te llevaste mi corazón allá muy lejos.
Un amigo se me acerca y casi sonriente,
me dice que estoy duro, que he cambiado,
que la pena de amor en mí, no está presente,
que tú ya no estás y que todo está perdido.
El barrio, nuestro barrio, lugar de mi ensueño,
donde recibí aquel beso de mi primer amor,
ya no tengo su corazón, hoy tiene otro dueño,
y yo me he quedado solo con un gran dolor.
Miro como la tarde se va llevando mi alma,
y un suspiro expreso muy hondo de mi pecho,
pues trato en silencio hallar pronto la calma,
pero en verdad, no estás y todo ya está hecho.
Que cambió en nuestro barrio con tu partida,
la luna me brindan su luz y tú no has venido,
me atrevo a cruzar la acera y siento la herida,
al ver tu casa vacía que ayer fue nuestro nido.
He caminado poco, pues me mata la tristeza,
los amigos me contemplan y comprenden mi dolor,
me dicen: ya se fue, aunque ella fue tu grandeza,
ya no sufras amigo, sé fuerte y olvida ese amor.
recuerdos del ayer y llegan a mi mente,
esos años de amor y hoy estás ausente.
Sus calles polvorientas del verano pasado,
flamea con el viento mis sueños perdidos,
tú ya no estás, ya todo está cambiado,
pues te llevaste mi corazón allá muy lejos.
Un amigo se me acerca y casi sonriente,
me dice que estoy duro, que he cambiado,
que la pena de amor en mí, no está presente,
que tú ya no estás y que todo está perdido.
El barrio, nuestro barrio, lugar de mi ensueño,
donde recibí aquel beso de mi primer amor,
ya no tengo su corazón, hoy tiene otro dueño,
y yo me he quedado solo con un gran dolor.
Miro como la tarde se va llevando mi alma,
y un suspiro expreso muy hondo de mi pecho,
pues trato en silencio hallar pronto la calma,
pero en verdad, no estás y todo ya está hecho.
Que cambió en nuestro barrio con tu partida,
la luna me brindan su luz y tú no has venido,
me atrevo a cruzar la acera y siento la herida,
al ver tu casa vacía que ayer fue nuestro nido.
He caminado poco, pues me mata la tristeza,
los amigos me contemplan y comprenden mi dolor,
me dicen: ya se fue, aunque ella fue tu grandeza,
ya no sufras amigo, sé fuerte y olvida ese amor.


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