Mañana cuando muera no quiero que tu llanto,
perturbe mi descanso que Dios me prometió,
eleva una plegaria o tal vez un lindo canto,
por ese amor que pudo ser y no se dio.
que entre todo lo malo, tuve un gran corazón,
te amé sin palabras y lo sabe mi conciencia,
pues en mis últimos días busqué tu perdón.
que el mundo me recuerde entre versos y cantos,
que el poeta añore mis noches literarias,
yo no quiero lágrimas, ni mucho menos llantos.
mi ruego no ha servido, mis lágrimas peor,
el sueño que ahora vivo será mi estocada,
cómo la tarde aquella que me diste dolor.
un canto a escondidas a ti te llegará,
de que sirven ahora esas feas escenas,
pues cuando me vaya de nada servirá.
mi mente turbada muy lejos estará,
atrás se quedó ese amor que no dio fruto,
no debes llorar mi alma no lo servirá.


1 comentario:
Bellísimo este poema, me emocionaste, gracias.
Publicar un comentario