viernes, 17 de julio de 2009

MADRIGAL PARA UNA ENAMORADA


En tus manos de mujer, oh bella ilusión,
he visto un ramo de lirios color de mi corazón,
que va alimentando cada día mi pasión,
y me va llenando poco a poco de ilusión.
 
De ese ramo de lirios que cogieron tus manos,
un lirio blanco los guardo en mi mente,
fuiste mía mujer, pues en caricias nos juntamos,
y desde aquel momento estas tu presente.
 
Ahora no hay lirios y te has marchado amada mía,
busco tu amor en la tarde, ese amor que no muere,
pues eras mi paz con tu mirada cada día,
por eso mi corazón cada día más te quiere.
 
Ahora sembraré lirios que no tengan vuelo,
que no conozcan nunca lo que es el duelo,
florece ¡oh!, bello lirio caído del cielo,
para aquella mujer, que era mi consuelo.
 
Acaríciame en mis sueños como aquel día,
como aquella tarde que te tuve en mi lecho,
te sigo esperando, pues mi fe me decía,
ella volverá de nuevo a abrigar tu pecho.
 
Fueron tus manos que mi cuerpo entrelazaron
haciendo sentir las inquietudes del momento,
hoy ya no estás tú y mis sueños se marcharon,
pero vas en mi camino y en mi pensamiento.


1 comentario:

Merceditas dijo...

ME ENCANTARON ESTAS LETRAS, FICO MUY ROMANTICAS.
TE FELICITO HERMANITO

BESITOS

MECHITA