Año que te vas y que te estás marchando,
y contigo se alejan mi pena y sufrimiento;
un año más que pasa, que iré dejando,
aunque quedes unido a mi pensamiento.
Tristes villancicos escucho en la ciudad,
mientras muchos sollozan por tanta injusticia;
se ha perdido en los hombres la fe y la bondad,
y el dolor de los pobres se convierte en noticia.
Está en silencio el árbol de la Navidad,
la paz sobre la tierra parece haber terminado;
el hombre ya no encuentra la ansiada felicidad,
y busca entre las ruinas lo poco que ha quedado.
Mi familia en Navidad se encuentra
distanciada,
unos están muy lejos, otros marchan por allá;
buscando aquella fe que parecía olvidada,
en Jesús, nuestro Salvador, que siempre vivirá.
Los regalos de infancia se los llevó el
pasado,
y aquellos dulces sueños quedaron en el olvido;
por eso al recordarlos mi corazón ha llorado,
pues nunca tuve entonces un festejo compartido.
Año que vas llegando, te espero con
esperanza,
como espera un niño su juguete de Navidad;
como espera el hambriento un pan que lo alcanza,
¡trae al mundo la paz, el amor y la felicidad!
y contigo se alejan mi pena y sufrimiento;
un año más que pasa, que iré dejando,
aunque quedes unido a mi pensamiento.
mientras muchos sollozan por tanta injusticia;
se ha perdido en los hombres la fe y la bondad,
y el dolor de los pobres se convierte en noticia.
la paz sobre la tierra parece haber terminado;
el hombre ya no encuentra la ansiada felicidad,
y busca entre las ruinas lo poco que ha quedado.
unos están muy lejos, otros marchan por allá;
buscando aquella fe que parecía olvidada,
en Jesús, nuestro Salvador, que siempre vivirá.
y aquellos dulces sueños quedaron en el olvido;
por eso al recordarlos mi corazón ha llorado,
pues nunca tuve entonces un festejo compartido.
como espera un niño su juguete de Navidad;
como espera el hambriento un pan que lo alcanza,
¡trae al mundo la paz, el amor y la felicidad!

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