miércoles, 10 de mayo de 2006

TU SONRISA



 a:  Benny Coveñas Ancajima

 

Fue una tarde de febrero

cuando yo te conocí;

caminaba como un forastero

hasta que en una tienda te vi.

 

Tu sonrisa me cautivó

y me llenó de emoción;

desde entonces solo por ti vivo,

pues eres fuente de inspiración.

 

Ya no sé lo que compré,

pues me llevé tu alegría;

aunque mi corazón hoy sufre,

eres mi sueño cada día.

 

En tu alegre conversar

encontré la dicha perdida;

ya no me quise alejar,

pero llegó la despedida.

 

Hoy que lejos tú te encuentras

y tan distante de mí,

una llamada no me basta,

porque no sé vivir sin ti.

 

Eres tú mi gran encanto,

eres toda mi ilusión;

mis ojos viven en llanto,

y tú habitas mi corazón.

 

Nunca me faltes, mujer,

que el tiempo pasa de prisa;

no hallaré otro querer,

ni otra mujer con tu sonrisa.

 

Catacaos, 17/2/2006