No sé si fue el destino o la casualidad,
que después de tanto tiempo te volviera a encontrar;
aquella vieja plaza, llena de complicidad,
despertó los sentimientos que no pude sepultar.
Son recuerdos que florecen de aquella hermosa tarde,
cuando al fin volví a mirarte y te puede sonreír;
los luceros son testigos de este amor que aún arde,
y tus besos son la llama que me invita a volver.
Hoy quisiera decirte que no quiero volver a sufrir,
porque lloré tu ausencia en mi larga soledad;
tus recuerdos no permiten que consiga ya dormir,
pues tu amor vive latiendo con eterna intensidad.
Hoy mis versos te ofrezco con el alma entre las manos,
ya no más tristezas ni caminos por recorrer;
caminemos siempre unidos, enlazando nuestros pasos,
solo déjame amarte como siempre te soñé.
A Dios le pedí un día el milagro de encontrarte,
de perderme para siempre en la luz de tu mirar;
hoy mi vida te pertenece, solo déjame amarte,
porque nací en este mundo únicamente para amar.
Si alguna vez la distancia vuelve a tocar la puerta,
abrázame muy fuerte y no me dejes partir;
que el amor venza al silencio con su oferta despierta,
y nuestros dos corazones aprendan juntos a vivir.
Déjame escribir tu nombre en las páginas del tiempo,
como el verso más hermoso que jamás pude crear;
que el mañana nos encuentre desafiando al sufrimiento,
porque mi único deseo... es que me dejes amarte.
que después de tanto tiempo te volviera a encontrar;
aquella vieja plaza, llena de complicidad,
despertó los sentimientos que no pude sepultar.
cuando al fin volví a mirarte y te puede sonreír;
los luceros son testigos de este amor que aún arde,
y tus besos son la llama que me invita a volver.
porque lloré tu ausencia en mi larga soledad;
tus recuerdos no permiten que consiga ya dormir,
pues tu amor vive latiendo con eterna intensidad.
ya no más tristezas ni caminos por recorrer;
caminemos siempre unidos, enlazando nuestros pasos,
solo déjame amarte como siempre te soñé.
de perderme para siempre en la luz de tu mirar;
hoy mi vida te pertenece, solo déjame amarte,
porque nací en este mundo únicamente para amar.
abrázame muy fuerte y no me dejes partir;
que el amor venza al silencio con su oferta despierta,
y nuestros dos corazones aprendan juntos a vivir.
como el verso más hermoso que jamás pude crear;
que el mañana nos encuentre desafiando al sufrimiento,
porque mi único deseo... es que me dejes amarte.


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