martes, 28 de enero de 2025

SÍGUEME BESANDO

 

No fue casualidad el haberte encontrado,
ya no quería amar y hoy me tienes rendido;
eres el amor divino que había esperado,
hoy te tengo aquí alborotando mis sentidos.
 
Hoy soy feliz cuando dices: te estoy amando,
y que lo nuestro es un amor puro y verdadero;
me llenas de ilusión cuando me vas contando
que se te estremece el cuerpo al ser tu compañero.
 
Son tus besos la anestesia que vas dejando,
y las noches pasan envolviéndome en ti;
me besas y al hacerlo me va gustando,
por eso sígueme besando y quédate aquí.
 
Y en cada roce tuyo se me incendie la razón,
como fuego que no apaga ni la más fría madrugada;
tu piel me va dictando el pulso del corazón,
y en tu abrazo se pierde mi alma enamorada.
 
Quédate en este instante donde arde la pasión,
donde el tiempo se detiene cuando beso tu boca;
porque en ti se me rebosa toda la respiración,
y tu amor me vuelve loco, me consume y me provoca.
 
Porque amarte es una llama que no sabe de final,
un incendio que en tu piel cada noche me devora;
si es pecado este deseo, que me juzgue lo inmortal,
que en tus brazos me condeno pues te amo a toda hora.


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