Perdóname por haberte entregado mis besos,
aunque no pueda ocultar que aún te amo;
tengo miedo de perderte por tantos tropiezos,
y es por este amor que hoy todavía te reclamo.
¿Cómo puedo amarte así de esta manera,
si vives abrazando un ayer ya olvidado?
Esos amores fueron tan solo una quimera;
déjalos atrás, pues yo te amo demasiado.
Son tus acciones las que llenan mi ansiedad
y, poco a poco, nublan todo mi existir;
no negaré que fuiste mi mayor felicidad,
pero hoy aseguras que puedes vivir sin mí.
Y entre el amor y el odio mi corazón vacila,
porque aún pronuncia tu nombre en cada amanecer;
unas veces tu recuerdo mi esperanza aniquila,
y otras me convence de que te volveré a tener.
Quisiera arrancar de mi alma todo lo que has
dejado,
cerrar para siempre la puerta de tu recuerdo;
pero basta imaginar tu rostro enamorado,
para romper el orgullo con el que hoy me pierdo.
Si algún día comprendes cuánto amor yo te
ofrecía,
tal vez regreses buscando lo que dejaste ayer;
descubrirás entonces que mi corazón aún te quería,
aunque es difícil creerlo de nuevo volverte a tener.
Si el destino decide volver a cruzar
nuestros caminos,
no hablaré de las heridas que el tiempo no borró;
solo miraré tus ojos, serenos y cristalinos,
para saber si el amor al odio, por fin la guerra ganó.
aunque no pueda ocultar que aún te amo;
tengo miedo de perderte por tantos tropiezos,
y es por este amor que hoy todavía te reclamo.
si vives abrazando un ayer ya olvidado?
Esos amores fueron tan solo una quimera;
déjalos atrás, pues yo te amo demasiado.
y, poco a poco, nublan todo mi existir;
no negaré que fuiste mi mayor felicidad,
pero hoy aseguras que puedes vivir sin mí.
porque aún pronuncia tu nombre en cada amanecer;
unas veces tu recuerdo mi esperanza aniquila,
y otras me convence de que te volveré a tener.
cerrar para siempre la puerta de tu recuerdo;
pero basta imaginar tu rostro enamorado,
para romper el orgullo con el que hoy me pierdo.
tal vez regreses buscando lo que dejaste ayer;
descubrirás entonces que mi corazón aún te quería,
aunque es difícil creerlo de nuevo volverte a tener.
no hablaré de las heridas que el tiempo no borró;
solo miraré tus ojos, serenos y cristalinos,
para saber si el amor al odio, por fin la guerra ganó.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario