Llegaste a mi puerto
una tarde de verano,
con la piel curtida por el viento y por la mar;
me dijiste: «Elegí este rumbo soberano,
porque nací con el destino de navegar».
Me hablaste de
travesías, de tormentas y de calma,
de noches infinitas bajo un cielo de cristal;
dejaste a tu familia, pero nunca dejaste el alma,
porque un buen marinero siempre regresa al hogar.
Hoy fondeaste tu
nave en el puerto de mi vida,
y echaste el ancla en mi pobre corazón;
desde entonces mi esperanza quedó prendida
al timón de tu más dulce y bella ilusión.
Hoy en tus brazos de
sal me siento protegida,
como un velero que encontró puerto seguro;
marinero de sueños, eres toda mi vida,
y en tus besos descubrí mi mejor futuro.
—Es imposible —me
dices— seguir este camino;
la mar reclama siempre mi deber y mi lealtad.
Pero mis manos se aferran con ternura a tu destino,
porque sin tu compañía no hallaré la verdad.
Marinero de sueños,
de esperanza y de bonanza,
¿en cuántos puertos dejaste un recuerdo al partir?
Aunque después del temporal siempre vuelve la calma,
sé que al amanecer tendrás que volver a partir.
Pero no zarparás
llevando solamente tu equipaje;
también viajarán contigo mis besos y mi canción.
Y cuando la luna alumbre tu llegará mi mensaje,
donde mi amor será el faro que guíe tu corazón.
con la piel curtida por el viento y por la mar;
me dijiste: «Elegí este rumbo soberano,
porque nací con el destino de navegar».
de noches infinitas bajo un cielo de cristal;
dejaste a tu familia, pero nunca dejaste el alma,
porque un buen marinero siempre regresa al hogar.
y echaste el ancla en mi pobre corazón;
desde entonces mi esperanza quedó prendida
al timón de tu más dulce y bella ilusión.
como un velero que encontró puerto seguro;
marinero de sueños, eres toda mi vida,
y en tus besos descubrí mi mejor futuro.
la mar reclama siempre mi deber y mi lealtad.
Pero mis manos se aferran con ternura a tu destino,
porque sin tu compañía no hallaré la verdad.
¿en cuántos puertos dejaste un recuerdo al partir?
Aunque después del temporal siempre vuelve la calma,
sé que al amanecer tendrás que volver a partir.
también viajarán contigo mis besos y mi canción.
Y cuando la luna alumbre tu llegará mi mensaje,
donde mi amor será el faro que guíe tu corazón.


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