miércoles, 17 de diciembre de 2008

GRITANDO TU NOMBRE





Yo pedí a Dios que me dejara vivir contigo,
mis últimos días hasta que llegue la muerte,
también le pedí que en mis noches seas mi abrigo,
porque encontrarme contigo fue mi buena suerte.
 
Yo desperté en tu corazón mi bella soberana,
ese amor puro que nunca habías sentido,
pues recuerdo cuando pasaba por tu ventana,
sentía que tus ojos hacia mí estaban dirigidos
 
Sé que no podrás olvidar nuestra historia,
pues caminamos por la vida sin medida,
hicimos sueños pensando llegar a la gloria,
pero fueron los celos que nos hicieron herida.
 
Sé que olvidar es muy fácil a un desconocido,
pero a ese que te amó, sé que es muy triste,
paso el tiempo y en tu vida fui un desaparecido,
pero aún recuerdo las noches que tu amor me diste.
 
Te juro que me cuesta tanto olvidar este amor,
porque que siempre estás presente en mi sueño,
sé que amándote vivo y sufro hoy este dolor,
pero no olvides nunca, que fui tu primer dueño.
 
Sé que es muy tarde amor lo que hoy razonas,
porque hoy estoy lejos de ti y con ternura,
te di mi amor, mi juventud y hoy me abandonas,
por eso dime por favor ¿qué fue?, amor o aventura.
 
¡Oh!, mi dulce amor, mi tierna y dulce amante,
consuelo de mi amor hoy estoy triste y fatigado,
no olvides ese amor efímero de estudiante,
pues tus besos aún los tengo bien guardados.
 
Ahora que te pierdo y mi ruego fue en vano,
lloro y pienso en ti mirando al cielo,
las estrellas me miran con corazón humano,
pidiéndome que no te olvide y yo me congelo.
 
En mis sueños está tu imagen, tu noble belleza,
tu inocencia de mujer, tu bondad y tu candor,
pienso que nuestra vida se ha llenado de tristeza,
porque te alejaste de mí llevándote mi amor.
 
He pedido tu regreso a nuestro bendito Dios,
para acabar así mi dolor y no me asombre,
que el mundo nos vuelva a ver junto a los dos,
mientras eso, yo seguiré gritando tu nombre.

No hay comentarios.: