sábado, 3 de junio de 2017

SOLO EN TÏ MI DIOS



Sobre mis espaldas siento un cansancio,
y que al llegar a casa me siento morir,
el día fue malo, fue malo el negocio,
pero por mis hijos tengo que seguir.

La vida es muy ingrata y hay que temerla,
pues hay días que te llenan de felicidad,
pero cada momento tienes que buscarla,
porque es sueño de un día o de una eternidad.

Yo miro a los ojos de mis pequeñuelos,
cuando alborotados se vienen a mí,
y sin tener nada dentro de los bolsillos,
les abrazo muy fuerte y pienso en ti.

Solo en ti mi Dios grande y poderoso,
tú que ves mi angustia y mi soledad,
eres tan divino, eres tan generoso,
que solo en ti encuentro la felicidad.

Por eso te pido que nunca me olvides,
que me lleves siempre a la prosperidad,
te encargo a mis hijos, en tus manos lo tienes,
dame paz, consuelo, dame felicidad.

Hoy a ti he venido de nuevo a pedirte,
que mis penas lo ahogues en esa profundidad,
mis hijos son mis hombros no puedo mentirte,

por ellos yo lucho buscando  su felicidad.


Publicar un comentario